Por estos días ando leyendo a Gabe Hudson, escritor de esos que uno ve en los saldos de las librerías y que rara vez le da una oportunidad. En español sólo tiene un libro de cuentos: Estimado Sr Bush y es mucho mejor de lo que me esperaba (lo compré en la Feria del Libro junto con El mar enterrado de Patricio Jara, ambos por 3 mil pesos). Todo esto a propósito del comentario que hice en Paniko sobre la antología Granta 2007: los mejores novelistas y bla, bla, bla, ya que el tipo sale en la compilación y es uno de los mejorcitos:
Gringos cuenteros
Se sabe: las antologías siempre pecan de irregulares, aunque tengan la etiqueta The Best Of. Hay autores que entran por pituto, algunos por motivos extra-artísticos o mediáticos y, los menos, por la buena calidad del material que tengan. Por eso Granta: Los mejores jóvenes novelistas estadounidenses huele a pretensión exacerbada (de hecho hay varios autores incluidos que ni siquiera tienen una novela publicada), pero sale airosa en lo único que sirven las antologías: mostrar, más o menos, los nuevos pasos, las nuevas palpitaciones de las letras, en este caso, gringas.
Y la primera de esas nuevas tendencias es la inmigración. Perfectamente podríamos pensar en Granta como en una sesión de la ONU: hay un peruano, una rusa, un africano, un tailandés, una china, un hindú y otro tipo de Rusia. La inmigración en Estados Unidos hace rato que se está asumiendo a nivel político, pero a nivel literario es una de las pocas veces que tantos afuerinos ocupan un lugar, digamos, privilegiado.
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Actualización: Ya terminé el libro de Gabe Hudson, es como Kurt Vonnegut pero aún más cagado por la guerra. Algunas citas:
...pero entonces, en el último segundo, a causa de una epifanía muy sobrevalorada que me llegó luego de un empacho de Hemingway, opté por no ir y cambié las aulas por la vida. Aquello se tradujo en los seis años que pasé como fusilero del ejército.
... un hombre cuerdo no tiene nada que ocultar, mientras que un loco está lleno de secretos.
Ya estoy impaciente por leer las historias que los de tu generación van a escribir sobre su guerra.


