Sobre el mejor disco chileno del 2007:
Los Accidentes del Futuro (Leo Quinteros)

La estética de Leo Quinteros siempre ha estado más cerca del silencio que de cualquier otra cosa. En la contraportada de Los Accidentes del Futuro -su nuevo disco y tercero a la fecha- lo aclara: “Más bien es la simpleza de Ringo Starr, mi beatle favorito”. Frase que deja claro hacia donde va lo de Leo. Si no, que levanten la mano cuántos tienen de favorito a Ringo Starr.
Por eso, mejor aceptarlo: Leo Quinteros no es un artista que veremos en Mtv, es un artista que veremos en Via X por la noche. Con suerte. O aún mejor: Leo Quinteros es un artista que veremos en Youtube, con la pantalla de nuestro computador reflejándonos en la cara. El acompañamiento perfecto para la soledad virtual de media noche mientras la mitad de Santiago duerme o carretea bailando regaetón con un par de piscolas en el cuerpo.
Esa es una de las principales claves para entender por qué Leo Quinteros no ha repercutido como debería. Súmesele esto: el prejuicio de mucha gente que considera a Leo Quinteros un músico de círculos. Porque se le asocia con la confusa etiqueta indie chilena, esa de las minorías que va al cine arte alameda y que lee Super 45. Allá ellos. Cualquier persona que guste de rock melódico en el sentido beatlesco del término, debería echarle una oída a Leo Quinteros.

Y Los Accidentes del Futuro es un buen comienzo. Aunque si bien acá no hay ninguna canción como Andes Empire (de su anterior disco Ahora!) , en donde se podía escuchar una de las voladas de mate más impresionantes de la música chilena, este larga duración parece ser menos introspectivo que los antecesores. Aquí hay más puertas de entrada que pasillos sin salida (La entrada es gratis, la salida vemos, depende cuanto te quemen los dedos…, cantaba Leo Quinteros en Fumadores de su primer registro extendido 1A).
Porque Los Accidentes del Futuro corresponde justamente a eso: accidentes musicales, imperfecciones melódicas que forman un todo perfecto. Es partir desde la desconstrucción musical y llegar a la construcción de canciones. Doce canciones para reparar accidentes que aún no suceden. Y sí, tal vez en un futuro lejano el ser humano podrá predecir los accidentes del futuro. Desde vasos de leche que ya no se derramarán (y por los cuales no habrá que llorar) hasta huracanes katrina que se convertirán en vientos menores.

O, quién sabe, tal vez el ser humano está condenado a ser remecido de vez en cuando sin previo aviso y es parte de su sino. Pero, más allá de saber si la humanidad presagiará o no los accidentes venideros, lo importante es saber que -por lo menos- cuando llegue el temblor o las altas torres se desplomen, nuestros oídos ya tendrán una banda sonora para acompañar la catástrofe de turno.
PD: encontré un blog buenísimo donde se pueden bajar conciertos de Leo Quinteros además de discografías enteras de grupos como Solar o Pulp. Clic acá y ahora!





