Viaje relámpago: hoy parto a Cuba. No creo que pueda postear en el blog desde allá, así que cuando vuelva, intentaré redactar algo. Por lo pronto estuve leyendo algunos libros para preparar el periplo. Acá un breve conteo:
1. Persona non grata de Jorge Edwards: Narra lo que le sucedió a J.E., el primer chileno diplomático luego de que Chile reiniciara las relaciones con Cuba, a comienzos de los 70. Tres meses en que lo pasa más mal que bien, en que muestra la realidad cubana luego de los aires celebratorios de la revolución, en que desvela la problemática entre los intelectuales (Padilla, Neruda) y líderes cubanos como el mismísimo Fidel. Y J.E. cuenta todo eso, pero no lo hace desde la venganza. Simplemente describe. Y, de vez en cuando, da a conocer el escepticismo que le surgía. J.E. está condenado a ser un cronista. Y muy bueno. Su ficción (como la novela del año pasado La casa de Dostoievski) está empapada de realidad. En eso, claro, no haya nada de malo. Pero en los terrenos de la crónica se maneja mejor.
2. Tres Tristes Tigres de Guillermo Cabrera Infante: Llegué a la parte en que se trata la muerte de Trotsky. Luego deserté y pasé a otro libro. Mucha digresión (todos tenemos un límite), pese a que hay partes interesantes. No puedo resumir, aquí, la trama. Porque nunca la entendí del todo. Creo que en el fondo se retrata la Cuba de Batista a través de diferentes voces. Ojo con la mención a la película La mujer pantera. La misma que se narran los dos presos en El beso de la mujer araña de Manuel Puig.
3. Nuestros años verde olivo de Roberto Ampuero: Ok, este fue por curiosidad. Y nada: Ampuero cae en los errores que Edwards evita. O sea: Ampuero escribe desde la venganza, con saña, con sangre en el ojo. Aunque intente hacerse el inocente. De todas maneras me reí mucho cuando cuenta (muy serio, claro) que en su época de revolucionario, cuando estaba en el Pedagógico, les daban lecciones con linchakos para derrotar a los fascistas y momios. Y también cuando cita reiteradas veces el libro "Yunquie" (sic) de William Borroughs. Y, por último, me reí con la escena en que le hace el amor a una cubana al ritmo de Jimi Hendrix en una pieza de la Alemania comunista. Simplemente memorable.
4. Carne de Perro de Pedro Juan Gutiérrez: El último libro del autor denominado como el Bukowski de La Habana. Relatos sobre el diario vivir en la isla: un tipo que se lo comen los perros, una alemana nudista que resalta en una playa cubana y un grupo de prostitutas que no superan los 14 (o, con suerte, los 12) y que se ofrecen a cambio de un trozo de pollo. Más carverianos que bukowskianos, debo decir. Lectura ligera.
5. Nuevos narradores cubanos, varios autores: Así están las cosas, pero parece que muchos escritores cubanos ven en el papel la única forma de escapar, así que lo botan todo. Y terminan siendo muy poéticos y también digresivos (¿o será la influencia de José Lezama Lima?). De todos destaco a Yoss (José Miguel Sánchez), un tipo que escribe ciencia ficción. Sé que tiene una antología de cuentistas cubanos sobre ese tema, así que intentaré conseguirlo.
6. Los pasos perdidos de Alejo Carpienter: Lo siento, pero me perdí tras los pasos de "Don" Alejo. No pude seguirle la pista y se me hizo muy pesado. Además: en ningún momento sentí estar leyendo a un escritor cubano, sino a uno francés o europeo o algo así.
PD 1: Así como puse todos los escritor del viaje a USA bajo esta etiqueta, los de Cuba estarán bajo la que sigue.
PD2: Estaré en Hotel Riviera. El mismo donde estuvo Jorge Edwards y sentía cómo lo espiaban. Y, aún más tenebroso, el mismo lugar donde se suicidó la hermana de Salvador Allende, Laura. Aún no sé en qué piso, ni habitación estaré. ¿Será la misma?
1. Persona non grata de Jorge Edwards: Narra lo que le sucedió a J.E., el primer chileno diplomático luego de que Chile reiniciara las relaciones con Cuba, a comienzos de los 70. Tres meses en que lo pasa más mal que bien, en que muestra la realidad cubana luego de los aires celebratorios de la revolución, en que desvela la problemática entre los intelectuales (Padilla, Neruda) y líderes cubanos como el mismísimo Fidel. Y J.E. cuenta todo eso, pero no lo hace desde la venganza. Simplemente describe. Y, de vez en cuando, da a conocer el escepticismo que le surgía. J.E. está condenado a ser un cronista. Y muy bueno. Su ficción (como la novela del año pasado La casa de Dostoievski) está empapada de realidad. En eso, claro, no haya nada de malo. Pero en los terrenos de la crónica se maneja mejor.
2. Tres Tristes Tigres de Guillermo Cabrera Infante: Llegué a la parte en que se trata la muerte de Trotsky. Luego deserté y pasé a otro libro. Mucha digresión (todos tenemos un límite), pese a que hay partes interesantes. No puedo resumir, aquí, la trama. Porque nunca la entendí del todo. Creo que en el fondo se retrata la Cuba de Batista a través de diferentes voces. Ojo con la mención a la película La mujer pantera. La misma que se narran los dos presos en El beso de la mujer araña de Manuel Puig.
3. Nuestros años verde olivo de Roberto Ampuero: Ok, este fue por curiosidad. Y nada: Ampuero cae en los errores que Edwards evita. O sea: Ampuero escribe desde la venganza, con saña, con sangre en el ojo. Aunque intente hacerse el inocente. De todas maneras me reí mucho cuando cuenta (muy serio, claro) que en su época de revolucionario, cuando estaba en el Pedagógico, les daban lecciones con linchakos para derrotar a los fascistas y momios. Y también cuando cita reiteradas veces el libro "Yunquie" (sic) de William Borroughs. Y, por último, me reí con la escena en que le hace el amor a una cubana al ritmo de Jimi Hendrix en una pieza de la Alemania comunista. Simplemente memorable.
4. Carne de Perro de Pedro Juan Gutiérrez: El último libro del autor denominado como el Bukowski de La Habana. Relatos sobre el diario vivir en la isla: un tipo que se lo comen los perros, una alemana nudista que resalta en una playa cubana y un grupo de prostitutas que no superan los 14 (o, con suerte, los 12) y que se ofrecen a cambio de un trozo de pollo. Más carverianos que bukowskianos, debo decir. Lectura ligera.
5. Nuevos narradores cubanos, varios autores: Así están las cosas, pero parece que muchos escritores cubanos ven en el papel la única forma de escapar, así que lo botan todo. Y terminan siendo muy poéticos y también digresivos (¿o será la influencia de José Lezama Lima?). De todos destaco a Yoss (José Miguel Sánchez), un tipo que escribe ciencia ficción. Sé que tiene una antología de cuentistas cubanos sobre ese tema, así que intentaré conseguirlo.
6. Los pasos perdidos de Alejo Carpienter: Lo siento, pero me perdí tras los pasos de "Don" Alejo. No pude seguirle la pista y se me hizo muy pesado. Además: en ningún momento sentí estar leyendo a un escritor cubano, sino a uno francés o europeo o algo así.
PD 1: Así como puse todos los escritor del viaje a USA bajo esta etiqueta, los de Cuba estarán bajo la que sigue.
PD2: Estaré en Hotel Riviera. El mismo donde estuvo Jorge Edwards y sentía cómo lo espiaban. Y, aún más tenebroso, el mismo lugar donde se suicidó la hermana de Salvador Allende, Laura. Aún no sé en qué piso, ni habitación estaré. ¿Será la misma?



