Man on the moon
Meses atrás vi Moon y, como muchos (creo), aluciné. Era como ver The Truman Show de nuevo. Pero con pinceladas sci-fi. Y -dato no menor- dirigida por Duncan Jones, a.k.a hijo de David Bowie. Hace unas semanas lo entrevisté. Y salió publicado hace poco.
La odisea espacial de Duncan Jones
Por: Antonio Díaz Oliva
Es inevitable: a Duncan Jones suelen presentarlo como el hijo de David Bowie. Pero a él, en todo caso, eso no le molesta. Sabe que aquella carga se ha alivianado gracias a "Moon", su primer y elogiado film, donde cuenta la historia de un solitario astronauta varado en el espacio. "Siempre me interesó la belleza de la Luna y que la tengamos ahí, tan cerca de nosotros", confiesa en esta entrevista.
Hay un dato que hace de esta historia aún más especial. O, si se quiere, más espacial. Sucede en 1969, cuando el hombre llega a la Luna. Estamos en Inglaterra y la cadena que transmite en directo el alunizaje (la BBC) decide amenizar el evento poniendo "Space Oddity" de fondo. Es la canción de un joven rockstar que por entonces triunfaba en los charts musicales británicos. Un tal David Robert Jones, quien se refugiaba tras el seudónimo de David Bowie. Uno que, en ese hit, cantaba melancólicamente sobre un astronauta perdido en el espacio: el comandante Tom. Y si bien para algunos era la metáfora de un trip de ácido, la canción se convirtió automáticamente en la banda sonora perfecta para seguir la misión Apolo 11. O para ver a Neil Armstrong dejando sus pisadas sobre la Luna y diciendo aquello de "éste es un pequeño paso para el hombre; un salto gigantesco para la Humanidad".
Lo cierto es que -en una de esas extrañas coincidencias- pasaron 40 años para que "Space Oddity" tuviera una lectura renovada. El año pasado, Duncan Jones (38), el hijo mayor de Bowie, estrenaba su primera película. Y la temática, claro, no podía tratar de otra cosa: en Moon conocemos a Sam Bell (notablemente interpretado por Sam Rockwell), un astronauta enviado por una empresa multinacional a la Luna. ¿Su misión? A lo largo de tres años debe cargar su nave con helio-3, un componente que, en medio de un desabastecimiento general de combustibles en la Tierra, se descubrió que servía como fuente de energía. "Siempre me interesó la belleza de la Luna y que la tengamos ahí, tan cerca de nosotros", dice Duncan Jones, desde Los Angeles, para explicar por qué situó su primer film en el único satélite natural de la Tierra. "Es un misterio, pero a la vez una presencia real en nuestras vidas. Todos la conocemos. Todos la hemos visto, pero de todas maneras sabemos muy poco de ella".
Así las cosas, Moon no es otra película de ciencia ficción del montón. No está, por ejemplo, ni cerca de la pomposidad de Avatar. El mismo Duncan lo aclara: "Aparte de todo el aspecto tecnológico, Moon es en verdad una historia sicológica sobre la soledad. Es acerca de aprender a respetar, amar las cosas que hacen de uno la persona que es, y es acerca de hallar una manera de lidiar con las partes negativas de tu personalidad: los celos, enojos y frustraciones. El actor principal, Sam Rockwell, también fue un hijo solitario y tuvo una educación inusual. Como yo".
De esa forma, Moon era una buena manera de cerrar el ciclo que su padre había iniciado con "Space Oddity". O era, más bien, la posibilidad de abrir otro ciclo. El suyo. El despegue de su carrera como director de cine.
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Y el trailer de Moon por si no lo ha visto acá.


