James Frey: "Esa etapa de mi vida fue un desorden en que cometí varios errores"
La semana pasada, lo sabrán los seguidores del show de Oprah (?), James Frey estuvo no una si no dos veces en aquel programa. Aprovechando eso y que sacó un libro -sorpresa- polémico, le hice una entrevista. En su momento, debo decirlo, En mil pedazos me produjo un efecto raro.
Ahora, al volver a leerlo, no sé si me gusta tanto. Posiblemente, es por la urgencia del momento, de haberlo leído en ese entonces. Eso, claro, no hace que Frey sea un mal escritor: Una mañana radiante, su primera novela-novela, es mucho mejor de lo que me esperaba. Y en cuanto a su nuevo libro en que hace que Jesús se convierta en un drogadicto en la actualidad, me parece un what if interesante. Sólo eso. En fin: acá va la entrevista:
El último polemista
Farsante, controvertido, intenso. Hay muchas formas para denominar al estadounidense James Frey, autor de En mil pedazos. Ahora, acaba de lanzar un libro donde Jesús es un barbón hipster que se pasea por Times Square. "Siempre me he preguntado qué sucedería si el Mesías se presentara entre nosotros", dice.
Farsante, controvertido, intenso. Hay muchas formas para denominar al estadounidense James Frey, autor de En mil pedazos. Ahora, acaba de lanzar un libro donde Jesús es un barbón hipster que se pasea por Times Square. "Siempre me he preguntado qué sucedería si el Mesías se presentara entre nosotros", dice.
Por: Antonio Díaz Oliva
Sucedió una vez más. En una entrevista emitida el lunes y martes recién pasados, James Frey (41), el autor de las polémicas memorias En mil pedazos, volvió a disculparse frente a Oprah Winfrey. Nuevamente, se arrepintió de haber hecho creer a sus lectores que la historia narrada en En mil pedazos era totalmente verídica, además de comentar The Final Testament of the Holy Bible, su último trabajo, con Jesús como protagonista, que lo tiene mediáticamente de vuelta. Fue el último capítulo de una polémica que se remonta al 2003, año en que apareció un libro que empezó vendiendo bien gracias a un progresivo boca a boca de los lectores. Aquí, Frey contaba su historia: la de un joven de 23 que terminaba, luego de muchos años drogándose y cometiendo crímenes, en un centro de rehabilitación. De todos quienes leyeron aquel libro, alguien terminó siendo clave: Oprah Winfrey.
En 2005, casi dos años luego de su lanzamiento, la famosa animadora no sólo pasó toda la noche leyendo esas memorias: invitó a Frey a una edición de su show que, justamente, se llamó "El libro que mantuvo a Oprah despierta toda la noche". Eso disparó las ventas. Frey, en pocos días, se convirtió en un fenómeno mediático. Le escribía gente que estaba en centros de rehabilitación para contarle lo mucho que su libro los había inspirado y ayudado, y rápidamente se volvió una figura de culto. Automáticamente se puso a trabajar en una secuela de esas memorias: My friend Leonard, donde Frey cuenta su vida al salir de rehabilitación. Luego de años sumido en un infierno de drogas y alcohol, parecía -por fin- encontrar algo de equilibrio. Y no sólo eso: su libro estaba ayudando a gente que pasaba por la misma situación.
Un año después de su explosión mediática, The Smoking Gun, un sitio web estadounidense de periodismo de investigación, descubrió que Frey había exagerado ciertas partes de En mil pedazos. Escenas en las que Frey cuenta que pasó tres meses en la cárcel, cuando en verdad estuvo apenas algunas horas retenido. O la parte en que un dentista tiene que sacarle los dientes (podridos a causa de la heroína y el crack) y la dolorosa intervención sucede sin ningún tipo de anestesia. Ante esas acusaciones, Oprah quiso aclarar las cosas. Invitó a Frey otra vez al show para dejar en claro todo. Y fue ahí, en vivo, para todo el país, cuando el escritor confesó que había exagerado ciertas partes. Oprah, por supuesto, se enfureció: lo acusó de ser un mentiroso frente a millones de espectadores. Los hechos, a continuación, se sucedieron rápidamente: tanto el agente literario de Frey como su editorial lo dejaron. Él, a su vez, se refugió en París por unos meses. No se supo mucho de su paradero. Simplemente, desapareció.
El resto del artículo, this way.
En 2005, casi dos años luego de su lanzamiento, la famosa animadora no sólo pasó toda la noche leyendo esas memorias: invitó a Frey a una edición de su show que, justamente, se llamó "El libro que mantuvo a Oprah despierta toda la noche". Eso disparó las ventas. Frey, en pocos días, se convirtió en un fenómeno mediático. Le escribía gente que estaba en centros de rehabilitación para contarle lo mucho que su libro los había inspirado y ayudado, y rápidamente se volvió una figura de culto. Automáticamente se puso a trabajar en una secuela de esas memorias: My friend Leonard, donde Frey cuenta su vida al salir de rehabilitación. Luego de años sumido en un infierno de drogas y alcohol, parecía -por fin- encontrar algo de equilibrio. Y no sólo eso: su libro estaba ayudando a gente que pasaba por la misma situación.
Un año después de su explosión mediática, The Smoking Gun, un sitio web estadounidense de periodismo de investigación, descubrió que Frey había exagerado ciertas partes de En mil pedazos. Escenas en las que Frey cuenta que pasó tres meses en la cárcel, cuando en verdad estuvo apenas algunas horas retenido. O la parte en que un dentista tiene que sacarle los dientes (podridos a causa de la heroína y el crack) y la dolorosa intervención sucede sin ningún tipo de anestesia. Ante esas acusaciones, Oprah quiso aclarar las cosas. Invitó a Frey otra vez al show para dejar en claro todo. Y fue ahí, en vivo, para todo el país, cuando el escritor confesó que había exagerado ciertas partes. Oprah, por supuesto, se enfureció: lo acusó de ser un mentiroso frente a millones de espectadores. Los hechos, a continuación, se sucedieron rápidamente: tanto el agente literario de Frey como su editorial lo dejaron. Él, a su vez, se refugió en París por unos meses. No se supo mucho de su paradero. Simplemente, desapareció.
El resto del artículo, this way.



