Más libros 2011

Ya hace un tiempo, semanas, salió mi resumen de lecturas en Hermano Cerdo (oink). Acá algunos otros 20 títulos que se me fueron (el orden no indica nada):
1.- Padres ausentes de Pablo Muñoz (Alvy Singer). Escribí algo al respecto: link.
2.- Instrucciones para cruzar la frontera de Luis Humberto Crosthwaite. Hace tiempo que quería leer este libro y, por fin, en la FIL de Guadalajara, pude comprarlo.
3.- La luz difícil de Tomás González. El género de novelas de escritores latinoamericanos vivendo en Estados Unidos es larga, pero esta tiene que estar sí o sí.
4.- Los días más felices de Rodrigo Hasbún. Gran portada. Y un par de relatos que trajeron a memoria lo peor y lo mejor de la pubertad.
5.- Absurdistán de Gary Shteyngart. Me gustó más Super sad true love story. Y hay demasiados españolismos en la traducción. Pero nada: muy entretenida y divertida. Y Gary es todo un personaje: acá la entrevista que le hice.
6.- Hombre elástico y otros cuentos de Mauricio Salvador. Lo pueden comprar, en versión digital, acá. Gran portada. Y personajes entrañables y algo borderline.
7.- Los ojos de Greta Garbo de Manuel Puig. Encontré este libro en una feria de saldos. No tenía idea de su existencia. No sé si Puig fue un gran cuentista (de hecho, creo que no lo fue, como sí fue un gran novelista y cinéfilo), pero hay dos relatos que hacen que valga todo la pena.
8.- A widow's memory de Joyce Carol Oates. Leerlo como la contraparte de las dos pequeñas memoirs de Joan Didion. Oates, como sabemos, escribe libros grandes. De muchas páginas. Y puede, por fin, entrevistarla: acá.
9.- Norte de Edmundo Paz Soldán. Así como Edmundo tiene la novela à la Columbine (Los vivos y los muertos), la novela política (Palacio quemado), ahora tiene una sobre la frontera. Y ojo con el personaje de Martín Ramírez: un artículo que hice al respecto.
10.- Los sinsabores del verdadero policía de Roberto Bolaño. Tiene muy buenos momentos. Y otros muy malos. No creo que lo pondría en mi top ten de 2011, ni menos es el libro del año. Pero de vez en cuando sale bien echar mano de un outtake bolañesco.
11.- Fiesta en la madriguera de Juan Pablo Villalobos. Una novela sobre el narco sin ser sobre el narco. O más bien: una novela sobre los susurros alrededor del narco.
12.- Eating animals de Jonathan Safran Foer. Tengo problemas éticos y sentimentales con este libro. De todas maneras, creo que tiene buenos y entretenidos momentos. Nota: sí, sigo comiendo carne.
13.- Némesis de Philip Roth. Si esta es la última novela que va a escribir Roth, no hay problema. Espero que no sea así, en todo caso.
14.- A la caza de la mujer de James Ellroy. Lo que todos queríamos: una ¿continuación? de Mis rincones oscuros. Y, fuck yeah, ver a Ellroy leyendo las primeras páginas de esta novela en vivo es un deleite.
15.- How it ended de Jay McInerney. Muchos creen que McInerney estaba muerto. O que es un invento de Bret Easton Ellis (leer Lunar Park). Pues bien, no, esta colección de relatos es muy buena. Y debería ser traducida al instante. Y recomiendo cualquiera de esos libros -Modelo de conducta o El último de los Savages- que venden en saldos en librerías chilenas.
16.- Chronic city de Jonathan Lethem. Seamos sinceros: un poco snob a ratos (¿quién diablos trabaja para la Criterion Collection?), pero en ¿cuántas novelas un tigre gigante destruye Nueva York?
17.- A la vista de Daniel Sada. Tal vez no es el mejor de los libros de Sada que he leído. Pero es el último antes de su muerte. Y, claro, es bueno, ágil, y tiene palabras que uno nunca había escuchado.
18.- Retratos y encuentros y Honrarás a tu padre de Gay Talese. Ok, no vale: son dos libros. El primero tiene crónicas y perfiles insuperables; y el segundo es la razón de que exista una serie llamada Los Soprano.
19.- Diarios de bicicleta de David Byrne. Debería haber más libros como este. Mil veces mejor que el de trotar de Murakami.
20.- Darkness visible de William Styron. Lo encontré, también, en una pequeña tienda de libros en inglés de saldos en Providencia.



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